Cartografía emocional de la vivienda
Antes de mover un sofá, escuchamos rutinas, silencios y ritos diarios. Mapear desayunos soleados, lecturas nocturnas y juegos infantiles guía zonas, pasillos y luces. Esta cartografía reduce compras innecesarias, optimiza recursos y prolonga la vida de cada mueble, porque responde a hábitos reales, no a catálogos aspiracionales.